Una tormenta sin precedentes con ráfagas superiores a los 100 km/h transformó la ruta Rosario-Córdoba en una noche de terror, volcando 12 camiones en cadena.
Los vientos con fuerza de huracán provocaron escenas de pánico, con visibilidad nula y vehículos arrastrados fuera de la calzada por la fuerza del aire.
Autoridades cerraron totalmente la ruta por el peligro persistente y las unidades siniestradas que obstruían el paso, mientras equipos de rescate trabajaban bajo condiciones adversas.
Afortunadamente, los conductores no sufrieron heridas graves pese a la magnitud de los vuelcos, pero el impacto del temporal fue devastador.