El presidente Donald Trump anunció un programa de financiamiento que constituye el pilar central del pacto comercial bilateral con Japón, fijando aranceles del 15% a las importaciones japonesas hacia Estados Unidos, impactando directamente en sectores como la automotriz.
La primera fase del programa financiará tres proyectos en territorio estadounidense: una planta de gas en Ohio, una mina de minerales críticos en Georgia y una terminal de gas natural licuado en Texas. Aún no se detallaron los mecanismos específicos de financiamiento ni las empresas participantes.
La administración estadounidense condicionó la reducción arancelaria a un mayor flujo de capital japonés hacia áreas estratégicas, fortaleciendo la cooperación económica bilateral.