Aquí continúan los trabajadores dentro de la fábrica de FATE en San Fernando, reclamando por el cierre anunciado ayer de manera abrupta. La empresa, con más de 80 años en el país, deja en la calle a 920 familias sin aviso previo, en medio del paro nacional y debate de la reforma laboral.
La fábrica prometió pagar deudas a proveedores e indemnizar a empleados, pero los trabajadores se enteraron por los medios; algunos llegaron al lugar y supieron de los despidos al instante. Esto se da en contexto de tensiones sindicales, visibilizado en protestas como las de Puente Pueyrredón.
La toma de la planta persiste como forma de protesta, cronología de ayer: con el correr de los minutos, los operarios confirmaban la noticia devastadora. Relacionado con la reforma laboral que precariza empleos, según manifestantes.