En un conflicto que mantiene en vilo a 920 trabajadores, la fábrica FATE en Buenos Aires enfrenta un cierre sorpresivo con despidos masivos. Los empleados, liderados por delegados como Crespo, han iniciado una permanencia pacífica dentro de la planta ante la notificación de cese de actividades productivas recibida esta mañana. La provincia de Buenos Aires dictó una conciliación obligatoria que obliga a retrotraer la situación al estado previo al conflicto, potencialmente invalidando los despidos, pero la empresa solo ha emitido un comunicado sin avances concretos.
Sebastián, un trabajador con 11 años de antigüedad en el sector de terminación de autos, denuncia que la producción se mantenía en 6.000 a 7.000 cubiertas diarias pese a la crisis, contradiciendo datos del INDEC sobre capacidad instalada al 33%. Acusa a la empresa de usar el cierre como maniobra para negociar exenciones impositivas con el gobierno, recordando un preventivo de crisis rechazado hace un año y medio por ganancias de más de 90 millones de dólares en balances recientes. Los rumores de venta o cierre definitivo circulan, mientras el sector sufre la apertura a importaciones chinas y aranceles bajados al 16%.
El gobierno muestra desconcierto y enojo por la forma abrupta del anuncio, que coincide con el debate de una reforma laboral regresiva en Diputados. Los trabajadores rechazan la conciliación como un freno temporal de 15 días, firmes en su reclamo por puestos de trabajo y reactivación de la producción. Casos como el de Lustramax, donde una conciliación similar fue ignorada, alimentan la desconfianza. Cada familia afectada representa realidades duras: hijos con discapacidad, alquileres y sostén de jubilados con mínima.
En el estudio, se analiza el comunicado del Ministerio de Capital Humano que convoca a negociar y prohíbe medidas disruptivas, pero la empresa de la familia Madanes no cede. Los obreros planean asamblea para pasar la noche en la fábrica y pelear hasta el final, exigiendo abrir portones y encender máquinas. La situación compleja involucra mediación provincial y nacional, con el Ministerio de Trabajo bonaerense en audiencia clave.