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Trabajadores de FATE toman fábrica ante cierre inminente y orden de desalojo mientras conciliación obligatoria genera incertidumbre

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Claudio, representante del gremio del neumático, defiende la lucha de los trabajadores ante el cierre anunciado de la fábrica FATE, que lleva 80 años en el país y emplea a 920 personas. Explica que no hubo despidos recientes gracias a un acuerdo vigente hasta julio, pero la empresa incumplió cláusulas de no despido, pago de bonos y reingreso de siete compañeros. "Estamos con ese incumplimiento de arranque, por eso es muy irregular", afirma, destacando 14 meses sin recomposición salarial y la presión de importaciones chinas que amenazan la industria local.

En Avellaneda, los trabajadores mantienen un acampe dentro y fuera de la fábrica, con apoyo de organizaciones como el PTS, preparados para pasar otra noche sin respuestas. La planta permanece cerrada con carteles, y personal de seguridad vigila, mientras una dotación de 20 a 30 empleados resiste la toma. Algunos trabajadores en vacaciones se enteraron de despidos, y no hay novedades sobre el ingreso a puestos laborales pese a las conciliaciones obligatorias dictadas ayer por el Ministerio de Capital Humano y la provincia de Buenos Aires.

La empresa considera a los 920 empleados despedidos y se niega a acatar la conciliación, insistiendo en cerrar y pagar indemnizaciones. Existe una orden de desalojo inmediato, postergada anoche por riesgo físico y negociaciones sindicales, pero podría ejecutarse hoy si no hay acuerdo. El ministro Walter Correa ofrece mediación, aunque la provincia, asfixiada por el gobierno nacional, no puede absorber la fábrica ante el cierre de 20-25 empresas diarias. Políticamente, evitan imágenes de represión policial contra trabajadores en una provincia opositora a la reforma laboral.

Análisis jurídico revela complejidad: la conciliación retrotrae al momento inicial, pero con despidos ya efectivizados, es un manto de piedad sin efecto real. La orden de desalojo precedió la conciliación. En la zona, núcleos de trabajadores y organizaciones de izquierda mantienen cortes en accesos como Mitre y Rucci, esperando manifestaciones mayores hacia el Puente Pueyrredón con participación de estatales, en el marco del paro general contra la reforma laboral que hoy se aprueba en Diputados.