Los trabajadores de FATE, junto a docentes y otros manifestantes, mantienen el corte total en la Panamericana en medio del paro nacional, resistiendo las presiones de Gendarmería Nacional para liberar al menos uno o dos carriles. El jefe de Gendarmería dialogó con los piqueteros, argumentando que entienden el derecho a protestar pero piden un término medio para permitir el tránsito, sin vulnerar derechos. Los manifestantes, liderados por voces como la de un compañero de FATE, rechazan cualquier negociación que implique ceder terreno, destacando la gravedad de la situación con 700 familias afectadas por el cierre de la fábrica y la reforma laboral que ven como "esclavista".
La tensión escaló cuando Gendarmería se retiró sin lograr diálogo, y la policía de la provincia de Buenos Aires intervino para indagar la postura de los trabajadores. Un manifestante explicó que el piquete es un ejercicio legítimo de protesta contra la pérdida de derechos constitucionales, enfatizando que el paro general paralizó el país y que la bronca social exige movilización. Se menciona el apoyo de la CGT y la necesidad de confrontar al gobierno y las patronales, que operan fuera de la legalidad según los afectados.
El reportero en vivo reporta que el protocolo antipiquetes rige la situación, lo que podría derivar en un desalojo violento si los manifestantes no ceden. A pesar del día de paro, el tráfico se desvía por colectoras y calles como Uruguay, creando un embudo con agentes municipales regulando el paso. La determinación de los piqueteros parece firme, con consignas como "Abajo la reforma" y llamados a resistir, mientras se espera la decisión final de las fuerzas de seguridad.
Este conflicto se enmarca en el cierre abrupto de FATE anunciado la víspera, dejando a 920 empleados en la calle tras 84 años de operación, atribuido por la empresa a problemas sindicales y competencia en una economía abierta. Los trabajadores, que recibieron telegramas notificados de madrugada, permanecen en la fábrica resistiendo desalojos y ahora extienden su protesta a la ruta, con apoyo de agrupaciones políticas marchando al Congreso.