En un acalorado debate en vivo, trabajadores de la fábrica FATE en San Fernando resisten despidos masivos de más de 900 empleados, argumentando que la empresa genera ganancias con neumáticos producidos a 6 dólares el kilo y vendidos a 15, pese al dólar a 800-1500 pesos. Critican la apertura de importaciones chinas que inunda el mercado con productos de baja calidad, comparando peras con manzanas al equiparar textiles con neumáticos donde la seguridad vial está en juego: "Si vas a 130 km/h en un camión con cubiertas chinas sin trazabilidad, revienta y no se rastrea quién lo hizo", advierte Claudio Mora, ex trabajador de 18 años.
Periodistas como Ernesto cuestionan la coherencia de votantes que apoyaron un modelo económico pro-importaciones similar al de Chile, donde "no hay una sola industria y importan todo", mientras la CGT protesta pese a las promesas claras del gobierno. Se denuncia que la empresa, parte de la familia Madanes Quintanilla, vende partes de la planta a Aluar por 27 millones de dólares para instalar depósitos y generadores de energía, convirtiéndola en un mero almacén de importados, no en productora. La provincia de Buenos Aires pierde 20.000 pymes y 400 puestos diarios con la TQT.
Los obreros, desde el techo de la fábrica tras represión policial, rechazan indemnizaciones dobles o simples: "No queremos indemnizaciones, queremos la obra social y el puesto de trabajo". Han detenido cierres previos con ocupaciones pacíficas, marchas a la Capital y tomas del Ministerio de Trabajo en 2022. La conciliación obligatoria da tiempo, pero ven el anuncio coincidiendo con la reforma laboral como un amague para probar salidas más baratas, exigiendo reciclaje de la planta o estatización si no produce neumáticos.
Claudio Mora, de mantenimiento e ingeniería, destaca la ubicación estratégica en el cordón norte y la capacidad para generar energía propia, insistiendo en que "los puestos no son de la empresa, son del ANSES y subsidios que siempre salvaron la fábrica". Advierte de accidentes viales ya ocurridos por rutas sin inversión y neumáticos defectuosos, urgiendo unidad obrera para revertir el cierre como en intentos pasados de hasta cinco días de lockout patronal.