En medio de la preocupación por el cierre de la fábrica FATE, la empresa emitió un comunicado indicando que, una vez verificadas las condiciones operativas, hará efectivos los términos de la conciliación obligatoria dispuesta por las autoridades, retrotrayendo la situación por al menos 15 días. Para cumplir, solicitan el fin de la ocupación del predio.
Una asamblea de una hora y media concluyó con los trabajadores debatiendo el comunicado, considerado difuso por no definir una fecha clara para reanudar tareas. Exigen al Ministerio de Trabajo que medie y fije un día preciso para que, al desalojar, ingresen los compañeros de mantenimiento a rearmar las máquinas desarmadas y retomar el trabajo.
Entrevistado Claudio, un trabajador, explicó que mantendrán la presencialidad hasta obtener garantías concretas mediante un acta o mediación, construyendo confianza ya que la patronal no está presente. Algunos permanecerán en el predio acompañados por familias y supporters, temiendo incumplimientos en el gris del comunicado.
La familia de Rubén Gómez, con décadas en la fábrica, expresó angustia y tristeza: "Empecé hace 28 años, más de la mitad de mi vida la pasé acá adentro. Es mi único sostén de familia". Bronca por la incertidumbre futura en una empresa de 80 años en el país, con el empleo como pilar familiar que permitió educación y sustento.
La vigilia continúa con familias como los Gómez presentes, esperando respuesta para evitar movimientos ambiguos de la empresa y asegurar el cumplimiento de la conciliación.