Un fuerte temporal de lluvia y granizo azotó Córdoba y partes de Santa Fe, dejando destrozos significativos en un corto período. Imágenes impresionantes muestran autos completamente dañados y vehículos resguardados en estaciones de servicio, ya que las calles se volvieron intransitables por la intensidad de la tormenta.
La tormenta, sorpresiva pese a una alerta amarilla, incluyó ráfagas de viento intensas y actividad eléctrica notable. Expertos destacan que no se esperaba tal magnitud, con granizo y lluvia cayendo con fuerza, afectando el tránsito y causando caos en la región, incluyendo el centro del país y La Pampa.
Aunque el fenómeno ya pasó y no llegará a Buenos Aires, se espera inestabilidad en otras provincias hoy. Los impactos incluyen vehículos volcados y una combinación de baja visibilidad nocturna que agravó la situación.