La gaviota cocinera, cada vez más abundante en el Golfo San Jorge, ha desarrollado una superpoblación debido a factores humanos como el descarte pesquero y basurales a cielo abierto.
Estos elementos facilitan su alimentación, eliminando compromisos importantes y asegurando un alto éxito reproductivo.
Como residente, esta especie aprovecha las modificaciones ambientales para prosperar, interactuando de manera diferente con los humanos comparado con otras aves como los cormoranes.