En el estudio, una mesa con cinco sobres genera intriga, pero la producción no da órdenes para abrirlos ni tocarlos. El conductor menciona que son para los cobeli que vienen enseguida, pero insiste en que no se abran hasta que se indique, pidiendo a producción que se despierte antes de que acabe el programa.
La televisión no autoriza mandar a nadie ni manipular los sobres por ahora, dejando la tensión en el aire mientras se espera el momento adecuado. Esto forma parte del flujo del reality, manteniendo el suspense para los participantes y espectadores.