En la continuación de la cobertura de la sesión del Congreso Nacional Argentino sobre la reforma laboral, el enviado especial Andrés Clipán reporta desde las inmediaciones que la plaza está absolutamente vacía y raleada, con las grandes columnas de manifestantes retirándose rápidamente después de actos de presencia de menos de media hora. Grupos como ATE, Polo Obrero, MST y movimientos sociales llegaron, hicieron discursos y se fueron sin coordinación, contrastando con la sesión anterior en el Congreso donde hubo mayor tensión.
Durante el paro nacional de 24 horas impulsado por la CGT, los líderes sindicales brindan una conferencia de prensa desde el histórico edificio de Azopardo al 800, destacando un enorme acatamiento superior al 90% de la actividad detenida en el país. Se solidarizan con los trabajadores que pierden puestos de trabajo diariamente, mencionando que en los últimos dos años 400 trabajadores formales han sido despedidos cada día, junto con cierres de 21.000 pymes y 300.000 puestos que pasaron a la informalidad o desocupación, especialmente en empresas como FATE.
Los referentes de la CGT, incluyendo a Jorge Solá, Cristian Serónimo, Octavio Argüello, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, agradecen el apoyo de instituciones, pymes, organizaciones sociales y religiosas que adhirieron al reclamo. Critican duramente el proyecto de reforma laboral, llamándolo un retroceso de 100 años en derechos individuales y colectivos, con el objetivo de transferir recursos de los trabajadores al sector empleador y financiero, estimando una pérdida de 6.000 millones de dólares anuales del sistema previsional por el artículo 163 que baja aportes patronales.
Enfatizan la responsabilidad de los legisladores en representar a los trabajadores que les dieron el voto, y anuncian que continuarán con movilizaciones en la calle, como las realizadas el 11 de febrero y 18 de diciembre, exigiendo dignidad y justicia social. El paro representa no solo a los 9 millones de trabajadores formales, sino también a informales, monotributistas y desempleados, contrastando con el rompimiento del tejido social y productivo impulsado por el gobierno actual.
El titular de la Secretaría de Cortesola cierra la alocución con un llamado a recuperar la centralidad del trabajador, para que la economía esté al servicio de las personas y no al revés, instando a los responsables políticos a asumir su rol en la construcción de una Argentina con dignidad laboral.