Rusia y Ucrania calificaron de difíciles las negociaciones trilaterales con Estados Unidos en Ginebra, que se desarrollaron entre el martes y miércoles. Moscú afirmó que pese a las dificultades, especialmente en asuntos militares, fueron sustanciales y hubo avances, mientras Washington habló de avances significativos.
Ambos países en guerra coincidieron en que habrá nuevos encuentros, aunque no se sabe ni día ni lugar. Estas son la tercera ronda de negociaciones mediadas por EE.UU., que se prolongaron durante mucho tiempo en diferentes formatos ayer y unas dos horas hoy, descritas como difíciles pero profesionales.
Sin aparentes logros para poner fin a la guerra de Ucrania, que cumple cuatro años este mes, la delegación rusa abandonó el hotel, pero los ucranianos indicaron progresos que no se pueden revelar. El siguiente paso es alcanzar consenso para someter decisiones a los presidentes, preparando una base práctica. Ucrania se muestra constructiva, y Zelensky respondió que no es justo pedir a Kiev que negocie un acuerdo.
Aún no está claro el rumbo tras esta ronda, aunque Moscú asegura más reuniones para garantizar el éxito de las conversaciones.