El conflicto en Ucrania se resolverá con elecciones, según analistas, destacando la tensión entre Trump y Zelensky. Hay intereses estadounidenses en la zona, incluyendo posibles acuerdos en la reunión de Anchorage entre Putin y Trump que podrían abarcar Ucrania. BlackRock firmó acuerdos con Zelensky, pero no se ejecutaron debido a la independencia de territorios en manos rusas.
María Zajárova, portavoz rusa de Exteriores, enfatizó que valorarán la eficacia de la mediación estadounidense "por sus resultados", recordando el principio romano de hechos no palabras. Rusia expresó gratitud por reuniones previas en Turquía y Bielorrusia, aunque sin avances significativos. Se menciona la intervención de Boris Johnson en Turquía animando a continuar el conflicto.
Países como Hungría y Eslovaquia apoyan el fin de la guerra, alineados con posturas cercanas a Trump, mientras Inglaterra mantiene rusofobia histórica desde la Guerra de Crimea. Alemania podría tener reservas por recuerdos de la Segunda Guerra Mundial, aunque se recuerda su rol como agresor nazi. Hay intereses complejos, con sospechas sobre el destino de fondos millonarios enviados a Ucrania.