Rusia ha reclutado al menos mil kenianos para luchar en Ucrania, atrayéndolos con condiciones lucrativas: salarios de unos 300.000 chelines al mes, equivalentes a cerca de 2.000 euros, y bonificaciones generosas entre 900.000 y 5.900 euros. Esto ocurre en medio de conversaciones diplomáticas que no han logrado finalizar el conflicto bélico.
En el frente, el ejército ucraniano avanzó 63 kilómetros netos entre el miércoles y el domingo pasado, recuperando 91 kilómetros en total, de los cuales 86 en una zona a 80 kilómetros al este de Zaporizhia, donde las tropas rusas habían avanzado desde el verano de 2025. El ejército ruso conquistó solo 28 kilómetros en otros sectores.
A pocos días de cumplirse cuatro años del inicio del conflicto, con miles de bajas en ambos bandos, Rusia lanzó una advertencia sobre la mediación de Estados Unidos, valorándola por sus resultados. María Zajárova, portavoz de Exteriores, respondió a declaraciones de Marco Rubio, insistiendo en que Rusia no aceptará acuerdos sin concesiones territoriales, incluyendo la anexión de Crimea desde 2014.
El territorio sigue siendo el punto clave en juego, con Rusia exigiendo más kilómetros y la confirmación de Crimea como rusa. La diplomática rusa cuestionó la afirmación de Washington de haber sentado a Moscú en la mesa de negociación.