En el debate sobre la reforma laboral, el artículo 44 genera furia al reducir licencias por enfermedad a la mitad del sueldo, con Sturzenegger defendiéndolo como un "activo" en un nivel de desconexión brutal con la realidad de los trabajadores. Patricia Bullrich lo minimiza como un error menor en 200 artículos, pero esto jode la vida a millones, desde panaderas hasta empleados comunes, sin disculpas ni responsabilidad.
Escenas vergonzosas en la Cámara de Diputados: Expertos como ... y ahora el caos se agrava con un operativo de seguridad impresionante desplegado por Gendarmería frente al Congreso, con más de 20 vehículos nuevos impecables, dos camiones cisterna para hidrantes listos en primera fila, y fondos que sobran para la represión mientras faltan para lo esencial. La ministra Alejandra Monteoliva anuncia requisa de mochilas, inspección de banderas por temor a que sirvan de lanzas, y un corralito para la prensa en la calle Poli Turigoyen, advirtiendo que no se hace responsable de la seguridad de periodistas que salgan del sector y se expongan a incidencias.
Manifestaciones de sectores de izquierda y gremiales arrancan al mediodía, con la CGT en paro pero sin movilización, mientras el protocolo antipiquetes se endurece para evitar que lleguen al Congreso. En vivo desde Puente Pueyrredón, reportero Cristian Romero describe un corte parcial en Av. Mitre al 600 con enfrentamientos: policía motorizada corrió a manifestantes 300 metros, usó gases lacrimógenos, y ahora los contiene para impedir el avance hacia el Congreso, desviando el tránsito por carriles de transporte público. Los manifestantes, con barbijos y máscaras, insisten en llegar al mediodía pese a la tensión.
El despliegue represivo busca montar operaciones de prensa del Ministerio de Seguridad, recordando mentiras pasadas como el caso de la nena Graciada donde culparon a manifestantes por pimienta, o el caso Pablo Grillo y el móvil incendiado de Cadena 3 sin culpables reales, todo desmentido por el trabajo de periodistas que ahora quieren acorralar y responsabilizar si se arriesgan. Hay plata para hidrantes y gendarmes, pero no para derechos laborales, y el operativo arranca cinco horas antes con vehículos dobles en fila para sofocar el descontento.