En Hora 23, se reporta la inminente votación de la reforma laboral en el Congreso, con jefes de bloque en ronda final y oradores individuales cerrando. Se estima que en 40 minutos, antes de la medianoche, se procederá a votar, todo contra reloj para evitar sorpresas del oficialismo. El oficialismo introduce modificaciones clave, como la eliminación del artículo 44 sobre licencias médicas por enfermedad, manteniéndolas al 100% sin cambios. Esto va al Senado mañana a las 10 para comisión. La oposición, especialmente la izquierda con figuras como Miriam Bregman y Romina del Pla del FIT, denuncia la reforma como un crimen contra los trabajadores, llamando a la rebelión y organización obrera.
Los analistas destacan la destrucción de empleo más rápida que la creación, con 21.000 empresas cerradas en los últimos dos años según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, acelerándose a 800 por mes recientemente. Sectores como construcción e industrial sufren, mientras Vaca Muerta y minería no compensan aún. Economistas como Ricardo Riasu y Miguel Ángel Broda advierten sobre la secuencia: ordenar macroeconomía antes de abrir, para evitar más destrucción. La matriz productiva argentina está estancada, con 500.000 empresas mayormente PYMEs y alta informalidad del 30-40%, cuestionando dónde y cuándo se crearán nuevos empleos.
En el recinto, discursos efusivos de oposición: Marcela Pagano critica al gobierno como "casta", y Romina del Pla urge rebelión. El oficialismo y aliados como PRO buscan agilizar, con Christian Ritondo pidiendo no hablar más y pasar a votar, ya que posiciones están claras. Bloques como Innovación Federal, clave por quórum de Gustavo Sáenz, intervienen: Bernardo Biella pide gratificaciones económicas para servicios esenciales como salud y educación, afectados por recortes nacionales. La sesión se alarga con votación general y luego 26 títulos, con puntos ajustados como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y derogación de estatutos.
Máximo Kirchner, del peronismo, da pases de factura internos por quórum de gobernadores, recordando contradicciones políticas y acuerdos pasados como con el FMI. Divide el rechazo en convicción para cuidar a la gente, criticando que la ley base solo blanqueó 16.000-20.000 trabajadores. El ambiente es caliente dentro y fuera del Congreso, con protestas en calles como Rivadavia e Yrigoyen, y preparación para votación inminente.