En el Congreso, la reforma laboral del gobierno de Milei fue aprobada en general por 135 votos afirmativos contra 115 negativos, un quórum ajustado que refleja la fragmentación de la oposición y la desprolijidad en negociaciones con bloques menores, incluyendo valijas y cables desconectados. Karina Milei estuvo presente, optimista por Libertad Avanza, mientras afuera protestaban trabajadores y se anunciaba un paro masivo de la CGT con críticas por ser antiobrera e inconstitucional, afectando derechos laborales clave como licencias parentales extendidas, pero con retrocesos en indemnizaciones, jornada de 12 horas, banco de horas y vacaciones fragmentadas. La oposición presentó sugerencias rechazadas, dejando en jaque los derechos de los trabajadores.
La sesión continúa con la votación por títulos de la modificación a la Ley de Contrato de Trabajo 20.744, dividiéndose en capítulos y articulado para agilizar el proceso, objetivo del gobierno desde Diputados y ahora en Senado. Se rechazan modificaciones a licencias, lo que obligará a volver al Senado para dictamen mañana y votación el viernes. Diputados opositores piden eliminar títulos enteros, como el de exclusiones a trabajadores de casas particulares, embarcados y plataformas, con fragmentación de vacaciones, y aclarar que la ley solo afecta nuevos trabajadores, no derechos existentes, pero el oficialismo no acepta cambios.
En el Título 2, se aprueba con 130 votos afirmativos, 117 negativos y 3 abstenciones el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un nuevo sistema para indemnizaciones que desvía contribuciones patronales del ANSES a este fondo, desfinanciando el sistema previsional y jubilatorio en unos 2.500-2.600 millones de dólares anuales. Críticas lo tildan de curro del ministro Caputo para financiar despidos, robando a jubilados y trabajadores, con indemnizaciones en 12 cuotas y montos reducidos, evocando las AFJP que dejan jubilaciones de 50.000 pesos. Opositores impugnan la delegación al Ejecutivo para modificar porcentajes (1,5% grandes empresas, 3% PyMEs) y proponen derogar artículos relacionados con rebajas de aportes e impuestos, pero son rechazados.
La controversia persiste con el PRO como aliado clave, y se pasa al Título 3 con discursos sobre exclusiones laborales, competencia provincial y litigiosidad no incluida en sesiones extraordinarias, recordando transferencias de fondos a CABA. Diputados insisten en interpretaciones sin discursos, pero el oficialismo mantiene el rechazo a modificaciones, dejando constancias en el diario de sesiones que no alteran votos. El fondo asiste a empresas para despedir, solo para registrados, en un avance polémico que da pie a más títulos controvertidos.