Transicionando de la torta frita, presentan la torta de banana, una receta fácil que casi cualquiera puede hacer, ideal para comer a temperatura ambiente, heladera o freezer, convirtiéndola en torta helada si se desea. Comienzan procesando galletitas de vainilla o coco, agregando 1-2 cucharadas de azúcar para que se caramelice en el horno y dé bordes firmes que no se caigan. Mezclan con manteca derretida (mitad del peso de las galletitas, ej. 150g para 300g), formando una arena mojada que se presiona en un molde grande. Llevan al horno a 160-170 grados por 10 minutos para firmar la base.
Pisan tres bananas a mano para mantener trozos, prefiriendo madurez intermedia para evitar exceso de dulzor o color marrón; opcional jugo de limón para no oxidar. Baten medio litro de crema de leche con alto contenido graso (30%+), agregando 1-2 cucharaditas de azúcar, incorporan el puré de banana manualmente para textura con tropezones. Extienden dulce de leche repostero (capa de un dedo de espesor) sobre la base horneada, cubren con la crema de banana, y refrigeran 3 horas o de un día para otro, filmando para evitar contacto con aire y oxidación.
Preparan un baño de chocolate versátil para tortas claras: mezclan 90 ml de agua, 60g dulce de leche repostero y 150g chocolate para taza o cobertura, derritiendo y emulsionando fuera del fuego de una vez. Deja reposar a temperatura ambiente; al enfriarse, brilla sin endurecer completamente, ideal para cubrir helados o postres. Aplican capa fina sobre la torta fría para sellar la banana, decoran con nueces picadas y rulos de chocolate, refrigeran para firmeza. Prueban y destacan su facilidad, origen en el local de la cocinera hace 14 años.
Durante la preparación, bromean sobre pelar bananas, cortes accidentales, anécdotas personales como robar la receta o comprar un auto con ventas de torta, y tips como no oxidar banana con azúcar en puré o usar crema grasa para batir rápido. Recomiendan para humanos, no perros, por alto azúcar.