En Argentina, más de 7.500 pacientes esperan un órgano, con más de 5.500 necesitando un riñón. De los 30.000 candidatos en diálisis, solo un pequeño porcentaje está en lista de espera, destacando la necesidad de mayor concientización sobre el trasplante como el mejor tratamiento.
El proceso para entrar en lista inicia en los primeros 90 días de diálisis, evaluando si el paciente desea trasplantarse o tiene contraindicaciones. Para donantes, predominan los cadavéricos, pero la donación en vida es posible hasta cuarto grado de consanguinidad o cónyuge, con pocas contraindicaciones y vida normal con un riñón.
La cirugía renal agrega un riñón sin remover los originales, dura 2-3 horas en la fosa ilíaca, con recuperación en 7-10 días. El órgano dura en promedio 10 años de donante cadavérico y 15 de vivo, extendiéndose con estilo de vida saludable. Mitos como cambiar riñones o largo tiempo sin trabajar deben erradicarse.
La ley Justina presume donante a todos salvo expresión contraria; para donantes vivos, manifestar voluntad al equipo de salud. Causas principales de enfermedad renal: diabetes e hipertensión, enfatizando control y hábitos saludables post-trasplante.