La cobertura en vivo desde el Congreso describe una situación de alta tensión con vallas militarizadas por Gendarmería, Prefectura y Policía Federal, liderantes apuntando a manifestantes y preparación para disturbios, con helicóptero policial sobrevolando y todo vallado cuadra a cuadra. No hay acuerdo en labor parlamentaria, pero el oficialismo asegura quórum con 129 diputados, resolviendo la estructura de la sesión por mayoría simple para evitar votación artículo por artículo y avanza con debate maratónico. La oposición de izquierda dilata el proceso desenchufando taquígrafos, mientras la movilización gremial por el paro general muestra acatamiento variable y entrevistas a manifestantes en desconcentración revelan reclamos intensos.
En la calle, durante la manifestación, vendedores ambulantes facturan con choripanes a 7 lucas, hamburguesas y bondiolas a 8, y fernet con gaseosa a 8 o 9 por litro, aprovechando el hambre de los participantes pese al paro. El estudio critica duramente al peronismo y kirchnerismo por exponer y escrachar a diputados y gobernadores que apoyan la reforma, llamándolos traidores con amenazas de sentencia de muerte de líderes sindicales, y recordando que Cristina Fernández de Kirchner celebra su cumpleaños sin poder participar. Se destaca la dilución del kirchnerismo, con gritos en el recinto y mandan saludos a CFK, mientras el peronismo impone su visión tribal: o se hace como ellos quieren o no hay salida.
Cristian Balbo reporta en vivo desde Avenida de Mayo: el acceso a la Plaza del Congreso está abierto sin inconvenientes para manifestantes, con vallado principal en Entre Ríos, pero sector blindado de 200 metros alrededor del Palacio con fuerzas federales, camiones hidrantes y policía motorizada. Comercios abiertos solo para residentes, sin tránsito vehicular ni protocolo antipiquete; la plaza liberada para que los gremiales ocupen césped y accesos, mientras en la Cámara ya hay quórum y comienza el tratamiento de la ley.