TV Publica policial Las mañanas con Andino

Presos extorsionan a víctimas desde la cárcel con celulares y provocan suicidios

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En un audio exclusivo del programa, se escucha a un preso extorsionando a una víctima fingiendo ser policía desde una comisaría. El delincuente amenaza con ir a la puerta de la casa o llamar por teléfono si no paga, usando un tono paternalista y agresivo: "Tengo 58 años y tengo un pibe internado y quedaron todos tus documentos acá en el teléfono grabado". Este material revela cómo los presos con acceso a celulares abusan del beneficio para acosar y asustar a sus víctimas, llevando en algunos casos a situaciones extremas como el suicidio.

Germán Marcucci explica que estos casos abundan en cárceles como el penal de Ingeniero Budge en Lomas de Zamora, donde presos transmiten en tiempo real por TikTok cómo operan. El esquema inicia en aplicaciones de citas con matches falsos, intercambio de fotos y luego llamadas de supuestas madres o policías exigiendo arreglos extras para evitar juicios. El soldado Rodrigo Gómez se quitó la vida por una extorsión similar, destacando las consecuencias trágicas de esta logística delictiva que incluye sonidos de radios policiales y discursos armados.

En el debate con el doctor Rodrigo Tripolone, se critica la permisividad con celulares en prisiones, permitida desde la pandemia para comunicación familiar pero usada para delitos continuos. Los panelistas denuncian call centers delictivos dentro de pabellones, connivencia posible con guardias y la jactancia de los presos en redes. El fiscal Patricio Ferrari pidió prohibir celulares a la banda del millón, pero se cuestiona la efectividad ante miles de presos y la responsabilidad del ministro Javier Alonso.

Se reproducen más audios de amenazas como "Si no querés que te llame por teléfono, voy a la puerta de tu casa. Elegí vos", y se compara con series como El Marginal, subrayando que la realidad supera la ficción. Los espectadores expresan enojo en redes por el riesgo que cualquier persona pueda ser víctima, exigiendo controles estrictos para evitar que las cárceles se conviertan en centros de operaciones criminales.