En Morón, la Plaza Larroche se encuentra completamente desierta debido al paro nacional de 24 horas, con solo un grupo de personas de organizaciones sociales concentrándose para partir en caravanas hacia el Congreso en rechazo a la ley de reforma laboral prevista para las 2 de la tarde.
Las calles paralelas a la plaza, frente a la estación de trenes, están vacías salvo por transeúntes aislados, y la mayoría de los comercios permanecen cerrados, estimando solo un 20-30% abiertos, ya que el paro afecta trenes y colectivos, dejando el centro de transbordo sin pasajeros ni movimiento habitual.
Empleados que decidieron abrir sus locales, como en una confitería y una panadería, llegaron en remises pagados por sus empleadores, costando hasta 20 mil pesos por trayecto, pero lamentan la falta total de clientes y el gasto irrecuperable, destacando que sin movimiento no se justifica el esfuerzo.
Entrevistados expresan frustración por la situación económica, con un trabajador de Merlo y otro de Ituzaingó coincidiendo en que preferirían adherirse al paro, ya que el bajo consumo general es como una pandemia económica que traba toda la rueda del comercio, y el paro llegó tarde para impactar efectivamente.