Durante las protestas en el Congreso, hubo un pico de violencia alrededor de las 6 de la tarde, con manifestantes lanzando gas lacrimógeno de vuelta a la policía, resultando en detenciones en flagrancia. Imágenes exclusivas muestran el descontrol matutino en el acceso oeste, organizado posiblemente por el municipio de Moreno.
Gendarmería realizó operativos coordinados y limpios para desalojar, incluyendo un camión hidrante. Se menciona la participación de figuras como Berni en moto. El Ministerio de Seguridad califica las acciones como extorsión, terrorismo y asociación ilícita, con penas fuertes.
Se exige que la justicia actúe a fondo, como en el caso Bostagate investigado por Sandra Arroyo Salgado, llegando a funcionarios de Quilmes. Es clave probar la organización municipal para impedir repeticiones, aunque hasta ahora no ha habido casos ejemplares.