En Aeroparque, una imagen inusual de pasillos vacíos y personal reducido domina el escenario por el paro general, con 255 vuelos cancelados de Aerolíneas Argentinas afectando a 31 mil pasajeros. La normalidad se espera retomar a partir de las cero horas, pero con demoras significativas para volver a la operatividad plena.
Pasajeros como turistas brasileñas reciben mails de reprogramación y deben esperar hasta medianoche, mientras un viajero a Colombia enfrenta postergación hasta el sábado, sin familiares en Buenos Aires y con complicaciones para hospedaje. Precios elevados en negocios abiertos y falta de soluciones inmediatas agravan la situación.
Otro pasajero rumbo a Río de Janeiro por vacaciones familiares no recibió notificación por mail, con la página web de la aerolínea colapsada y oficinas vacías. Sin fecha de reprogramación, arriesgan perder reservas hoteleras y planes, criticando que 'nunca se ocupan de la gente' y que la clase media paga el costo del paro.
El impacto se extiende a Ezeiza, con todas las líneas aéreas suspendiendo operaciones. La falta de transporte público complica traslados, aumentando la demanda de apps de remises y obligando a estrategias de paciencia para los afectados.
Entrevistadora Abigail Oliverio destaca la preocupación general y la necesidad de devolución de dinero o reprogramaciones, en un día donde el paro paraliza el aeropuerto por completo.