El paro general afecta masivamente los transportes en Argentina: no hay trenes, subtes ni la mayoría de colectivos, salvo líneas como Dota, 60, 50, 51, 7 y 8 que operan con cronogramas espaciados en la Capital Federal.
Aerolíneas Argentinas canceló 255 vuelos, impactando a más de 31.000 pasajeros y generando pérdidas de 3 millones de dólares; otras aerolíneas reportan modificaciones por adhesión gremial de pilotos y servicios en tierra.
Bancos cierran al público pero mantienen home banking; cajeros automáticos podrían enfrentar faltantes de efectivo por interrupciones en transporte de caudales. Oficinas públicas como ANSES y registros civiles suspenden trámites presenciales, y no hay recolección de residuos en CABA.
Vehículos particulares, taxis y remises funcionan, con tráfico fluido en avenidas como la 9 de Julio, pero hay cortes en puentes como Pueyrredón y autopistas. Guardias hospitalarias y emergencias como SAME operan normalmente.
Se recomienda chequear vuelos y optar por alternativas ante la incertidumbre, especialmente con fines de semana afectados y complicaciones en reservas.