El paro general convocado por la CGT afecta todo el transporte desde la medianoche por 24 horas, sin subtes, trenes, colectivos, vuelos con 255 cancelados entre cabotaje e internacional, y excepciones mínimas como algunas líneas de DOTA y Nueva Metropol, dependiendo de la adhesión de choferes pese a amenazas de descuento de jornada.
No funcionan bancos, ATE, educación ni gremios como UOMA, saitac, CTAs y Conadu; la CGT lo llama sin movilización pero otros gremios convocan marchas al mediodía en la plaza, mientras la sesión en el Congreso inicia a las 2 de la tarde para debatir la reforma laboral, con diputados regresando de provincias por el fin de semana largo y un operativo de seguridad masivo que reprime y pone en riesgo a periodistas como Pablo Grillo, quien aún se recupera de lesiones graves hace casi un año.
La reforma laboral busca cercenar el derecho a huelga declarando 75 profesiones esenciales, obligando a garantizar entre 50% y 75% de actividad, eliminando incentivos para contratar en blanco, ampliando el trabajo en negro al permitir contratar autónomos o monotributistas, quitando vacaciones, reservas extras e indemnizaciones sin considerar no remunerativos, atrayendo denuncias de tibieza de la CGT por negociar retenciones compulsivas del 2% y presiones de gremios combativos que exigen reincorporación de derechos laborales.
Sesión hoy con dictamen obtenido en plenario de comisiones por 44 legisladores, en medio de un paro forzado por presiones sindicales contra una flexibilización que atrasa y mata empleos formales, sin incentivos para generar trabajo genuino.