El paro general ha dejado el transporte público en Buenos Aires completamente paralizado, con trenes de todo tipo inoperativos y subtes sin servicio, afectando a los 4 millones de personas que ingresan diariamente a la ciudad por trabajo, salud o trámites administrativos.
Las líneas de colectivos que funcionan son limitadas y dependen de la empresa Dota, que opera en un sistema cartelizado con solo cinco grandes líneas que absorbieron a las más pequeñas. Estos colectivos circulan con alta ocupación, pero el gremio de Dota está enfrentado al de la UTA, lo que complica la situación general.
Los aeropuertos como Aeroparque, Ezeiza y otros del país están cerrados, con Aerolíneas Argentinas cancelando 255 vuelos solo por hoy debido a la adhesión total de gremios aeronáuticos. Además, los puertos clave para la economía están paralizados hoy y mañana, impactando la producción nacional.
La situación se tensa en rutas como la Panamericana, con reconfiguraciones en partidos de fútbol del fin de semana y artistas sumándose a la demanda contra la reforma laboral, mientras se anticipa mayor conflicto cerca del mediodía.