En la zona del Congreso, el paro general deja calles vacías con la mayoría de comercios con persianas bajas, aunque algunos como kioscos y verdulerías abren temprano. La gente llega caminando o en autos de aplicación, ya que el transporte público es limitado; colectivos de Dota como la línea 8 y 50 circulan, pero hay más vehículos particulares circulando hacia Corrientes.
Entrevistas revelan frustración: una señora califica el paro sin movilización como "al pedo" pero apoya a los trabajadores, mencionando sumarios en el Hospital Garrahan por despidos. Otro hombre de 60 años, que camina desde Ituzaingó, insiste en que "el país se hace laburando" para pagar impuestos y mantener a su familia, incluyendo a una madre de 86 años con diabetes.
Se confirma no cobro de estacionamiento medido ni peajes hoy, facilitando la movilidad, aunque en avenidas como Entre Ríos no se puede estacionar. Hay vallas preparadas para manifestaciones, con posibles cortes en Alsina y Avenida Entre Ríos, y ya se reportan bloqueos en la Panamericana por trabajadores de FATE en Virreyes. Una comerciante lamenta el impacto en ventas y alquileres, afirmando que "no se puede trabajar" con el paro.
La recolección de residuos está suspendida, pidiendo a ciudadanos no sacar bolsas, y el operativo de seguridad se intensifica ante columnas de piqueteros acercándose.