En medio del paro general, los taxis adhieren al gremio pero los dueños salen a manejar para aprovechar el día ideal de recaudación, mientras los autos y motos de aplicación ven un boom de demanda.
Las combis informales también suben precios, cobrando el doble o triple para llevar gente al trabajo, y algunas empresas ofrecen viáticos o autos compartidos para que los empleados lleguen a sus puestos.
Se observa basura acumulada en contenedores por la falta de recolección, y la jornada se presenta como huelga sin movilización de la CGT pero con operativos fuertes por parte de gremios de izquierda y piqueteros.