El paro general convocado por la CGT impacta fuertemente en el transporte público, con servicios de colectivos diferenciados por línea y la mayoría adherida a la medida de fuerza, complicando el panorama en las calles a esta hora de la mañana. Aerolíneas Argentinas cancela 255 vuelos, afectando directamente a pasajeros que hasta última hora del miércoles averiguaban sobre sus itinerarios, obligando a reprogramaciones en las compañías aéreas que no serán lineales debido a la saturación.
Las asociaciones bancarias ABA, ABAPRA, AVE y ADEVA anuncian esfuerzos para mantener servicios presenciales y digitales, pero en la práctica, gremios como La Bancaria adhieren totalmente, dejando bancos públicos con menos empleados o cerrados a las 10 de la mañana, como en paros anteriores contra el gobierno de Milei. Voces de la CGT, como Sola y Jerónimo, prometen una medida contundente que paralizará Argentina de punta a punta durante 24 horas.
Elisa Carrió critica la reforma laboral como inhumana e injusta, especialmente en jubilaciones por enfermedades graves como cáncer o COVID, aunque el capítulo controvertido fue suprimido; un representante de Rappi defiende la flexibilidad para repartidores que prefieren ser dueños de su tiempo. Alejandro Crespo de Sudna denuncia el cierre de una planta en zona norte con más de 800 despidos, culpando a un gobierno antiobrero y a una empresa ingrata que no reparte beneficios en tiempos de bonanza.
Actualizaciones muestran trenes y subtes paralizados desde las 5:30, colectivos mayoritariamente parados aunque algunas líneas como Dota, Monza 60 y 80 funcionan con servicio reducido; en Quilmes todo parado, en Catamarca normal, en Neuquén problemas de audio en llamadas, mientras oyentes reportan combis trabajando y líneas específicas operativas para no verse afectados.