Las líneas de colectivos del grupo Dota, más de 65 en total, operan con normalidad en trayectos urbanos e interurbanos, cumpliendo el cronograma habitual pese al paro. En contraste, los trenes están totalmente paralizados hasta la medianoche del viernes, afectando la movilidad en el área metropolitana.
Algunos taxis propiedad de dueños independientes funcionan, junto con apps de movilidad, incentivadas por empresas para que los empleados lleguen al trabajo. En el Hospital Garrahan, se proveen autos de aplicación a quienes no adhieren al paro. El tránsito es escaso en calles intermedias, pero intenso en accesos a la ciudad, con personas compartiendo vehículos para asistir a sus labores.
Comercios y bancos cierran, operando solo por home banking, mientras los gastronómicos adhieren inicialmente, aunque bares y restaurantes abren desde el mediodía por decisión de propietarios. El impacto se centra en las primeras horas, midiendo la fuerza de la medida sin movilización central, pese a críticas internas como la de Maturano de La Fraternidad por un "paro dominguero".
Manifestaciones gremiales marchan hacia el Congreso contra la reforma laboral, con sesión en Diputados desde las 14 horas, operativa de seguridad montado y tránsito cortado. Se espera una sesión maratónica hasta la madrugada, paralizando el país en gran medida este jueves 19 de febrero.