El paro general de 24 horas convocado por la CGT contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei afecta a todo el país, con no expedición de combustible y paralización de transportes públicos como colectivos, trenes, subtes y algunos vuelos.
Hoy se debate en la Cámara de Diputados sin movilización central, aunque columnas de manifestantes de distritos como La Matanza y La Plata se acercan al Congreso. El oficialismo confía en aprobar el proyecto con cuórum de 129 diputados, respaldado por la UCR y bancadas provinciales, tras media sanción en el Senado.
Dieciocho gremios se suman, incluyendo UTA, Camioneros y ATE; la oposición advierte que la iniciativa debilita sindicatos y negociación colectiva, retrasando 100 años las relaciones laborales. Bancos, comercio, salud y administración pública están impactados, siendo la cuarta huelga desde el inicio de la gestión Milei.
A pesar del paro, muchos ciudadanos y comercios intentan operar con vehículos particulares o aperturas parciales, en un contexto económico difícil tras feriados recientes, comparado a un feriado optativo que complica a dueños de negocios y fábricas.
Si se discute mañana en el Senado, no se descarta extender el paro, manteniendo a la población atenta a actualizaciones.