El paro general convocado por la CGT por 24 horas provoca complicaciones en el sector turístico y de transporte, con cancelaciones masivas de vuelos y micros que afectan reservas hoteleras y generan un efecto dominó en los itinerarios del día siguiente.
Las aerolíneas reportan 255 vuelos cancelados, mientras que compañías como TAM y JetSmart anuncian alteraciones adicionales sin cifras precisas, obligando a los pasajeros a reprogramar viajes y dejando habitaciones vacías en hoteles por la falta de llegada de turistas en pleno verano.
En el comercio, la apertura depende de los dueños, pero la adhesión al paro y la ausencia de transporte público reducen drásticamente la clientela, como en zonas como Plaza Miserere donde no operan subtes ni trenes, impactando ventas en un día clave para la economía local.
Las movilizaciones previstas incluyen marchas de jubilados, piqueteros y sindicatos hacia puntos como Avenida Entre Ríos y Rivadavia, con concentraciones desde La Matanza, La Plata y Gran Buenos Aires, lo que podría extender el caos vial en la Ciudad.