En medio del paro de la CGT, el tránsito en Buenos Aires muestra un panorama de vehículos particulares dominando las avenidas, con escasos colectivos. En la 9 de Julio y Avenida Independencia, se observa movimiento intenso de autos y algunos taxis, pero semáforos cortados y flujo cargado en Lugones y Cantilo hacia General Paz.
La característica principal es la ausencia de transporte público masivo, con más autos privados circulando que en un día habitual, adaptándose los ciudadanos al paro que limita opciones de movilidad. Esto se ve en el centro porteño y accesos, donde el tráfico particular compensa la baja adhesión de colectivos.
Desde Moreno, en la zona oeste, la estación clave para commuters revela complicaciones: sin trenes ni colectivos principales, pasajeros optan por remises, bombas o caminan, llegando tarde al trabajo por hasta dos o tres horas. Un hincha de Boca espera transporte alternativo, mientras una mujer de La Reja tomó remis para no perder el día, criticando el paro por complicar a los que trabajan.
Entrevistas en la estación muestran frustración: el paro no resuelve problemas y afecta a quienes cumplen, con gente apurada fichando y calculando demoras. La cobertura en vivo destaca la adaptación forzada en la zona oeste hacia CABA.