La preocupación por el quórum en la sesión de Diputados para debatir la reforma laboral surge del impacto del paro nacional en el transporte. Los libertarios cuentan con 95 diputados y necesitan aliados para llegar a 129, confiando en que las voluntades se materialicen pese a las dificultades logísticas.
Se enviaron automóviles al interior para asegurar la llegada de los legisladores varados por la paralización de vuelos y trenes. El oficialismo garantiza que el debate comience a las 14 horas en el Congreso, con guardias mínimas de empleados adheridos al paro.
La CGT no movilizará masivamente, pero habrá presencia de agrupaciones de izquierda y trabajadores como los de FATE frente al recinto. El gobierno avanza en plazos para sancionar la ley antes del 1 de marzo, aunque posibles modificaciones en el recinto podrían requerir aprobación especial en el Senado.