Las obras en Villa Itatí, uno de los barrios populares más grandes de Quilmes, van más allá de la infraestructura básica y están cambiando la vida de más de 20.000 bonaerenses en 49 manzanas. Antes, los vecinos caminaban en el barro, los chicos se embarraban yendo a la escuela y no había iluminación ni acceso digno al agua, pero ahora todo eso es historia gracias al plan integral de reurbanización impulsado por el Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU).
El complejo habitacional Pico Mayo es la estrella de estas transformaciones, con viviendas propias para 24 familias, servicios de agua potable y cloaca garantizados, 16 locales comerciales, 34 áreas de estacionamiento y 2100 metros cuadrados de espacio verde. Esta mega obra no solo dignifica el hábitat, sino que impulsa la inserción social de los jóvenes del barrio a través de cooperativas de trabajo que les dan su primer empleo y habilidades para el futuro.
Vecinos como María, la tía Ale y Ricardo celebran el cambio: "Ahora vivimos re bien, gracias a Dios", dicen, destacando el pavimento, la luminaria, el fin del barro para los chicos y la facilidad para emergencias como ambulancias. "Para mí fue lo mejor que hubo", afirma una vecina, mientras otra resalta el adelanto para el futuro de sus sobrinos y nietos con cloacas y agua instaladas en toda la villa.
Este proceso incluye programas sociales, ambientales y productivos que buscan igualdad de oportunidades y un Estado presente que escucha las necesidades. "Una provincia que entiende y trabaja para que todas las familias tengan un lugar digno", con el lema "Una patria, nadie se salva solo", fortaleciendo derechos en los barrios populares de Buenos Aires.