Rumania enfrenta un invierno durísimo con fuertes nevadas que han afectado a 200.000 personas, interrumpiendo la vida cotidiana y dejando a algunos sin calzado adecuado para la nieve.
200.000 hogares sin electricidad, tráfico bloqueado en autopistas y rutas nacionales, docenas de trenes retrasados, y el transporte público en Bucarest en dificultades bajo una capa de 40 centímetros de nieve.
La caída de árboles ha complicado el tráfico rodado y ferroviario, escuelas cerraron en distintas localidades, y 10 ambulancias en 6 condados quedaron atrapadas por la nieve, según la Agencia Nacional de Respuesta a Emergencias.
Este evento climático extremo resalta los desafíos logísticos y de infraestructura en el país ante condiciones invernales severas.