En el programa, se describe una movilización totalmente espontánea y sin organización previa en distintos barrios de Buenos Aires, con puntos calientes como Santelmo y Acoite y Rivadavia donde se congregó mucha gente esta noche para protestar contra la ley de retroceso laboral. Mucha presión de patronales de colectivos para que circulen mañana, mientras gremios planean su propia movilización al Congreso en el inicio del paro general.
El gobierno ejerce presión contundente a través de un comunicado del Ministerio de Desarrollo dirigido a la UTA y Fraternidad, amenazando con quitarles la personería gremial si no garantizan servicios esenciales. Sin embargo, expertos en el debate señalan que esta medida no aplica en casos de paro general, citando antecedentes judiciales, y afirman que un paro está contemplado en la Constitución, que ninguna ley puede cambiar.
Se critica duramente la ley por declarar el 75% de las actividades como esenciales, lo que prácticamente elimina el derecho a huelga para sectores como aeronáuticos y docentes, violando la Constitución y yendo directo a la justicia. Además, se elimina de un plumazo el fuero de la justicia laboral a nivel nacional, dejando en la calle a 1.500 empleados y cuestionando la independencia de los jueces según el gobierno.
La discusión resalta que estas medidas empujan a la gente a salir a la calle, ya que afectan directamente el trabajo y la vida de los argentinos, más allá de las políticas económicas previas, generando un clima de tensión insostenible.