Desde Fate en la Panamericana, reportero Martín Salve informa que la movilización concluyó, liberando los carriles a la altura de San Isidro y San Fernando en el ramal Tigre sentido capital. Gendarmería intervino para despejar el corte, dejando solo resabios de manifestantes mientras las columnas principales se dirigen al Congreso para unirse a la protesta contra la reforma laboral.
Trabajadores permanecen dentro del predio de la fábrica, ocupándolo para defender sus puestos ante el cierre anunciado por la empresa. Hay una conciliación obligatoria que obliga a mantener la operación, pero también una orden judicial de desalojo pendiente, aunque no se ejecutó anoche gracias a un acuerdo para actuar con tranquilidad. Delegados como Castro afirman que están trabajando dentro, no tomando la planta.
El perímetro muestra trabajadores agrupados, algunos desayunando, con apoyo de sindicatos de izquierda, el Partido Obrero y familiares. Gendarmería despliega tres camiones en la entrada principal y al menos diez unidades en la Panamericana para prevenir nuevos cortes, en un contexto de espera incierta por el futuro de la fábrica y sus empleados.
La situación en Fate se enmarca en el paro general, con manifestantes partiendo hacia la Plaza de los Dos Congresos para participar en la manifestación durante el debate en Diputados, destacando la tensión entre judicial, laboral y protestas sindicales.