El Ministerio de Seguridad de la Nación informa a través de sus redes sociales sobre la línea 130 para denunciar amenazas o coacciones relacionadas con el paro. Bajo el eslogan "La libertad no se negocia", se insta a quienes sean obligados a parar o marchar a llamar al 134. Recordando paros anteriores, la exministra Bullrich destacó el alto volumen de denuncias recibidas en esa línea durante medidas de fuerza sindicales.
En el contexto del paro actual, se reportan impactos masivos: 800.000 personas sin subte, 29.000 sin turnos médicos, y más de 800 llamados al 134 por presuntas intimidaciones. El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, tuitea sobre el costo real del paro, mencionando 80.000 sin subte, 20 líneas de colectivo paralizadas, 29.000 sin atención médica y la ciudad entera sin recolección de basura, criticando las "viejas prácticas que toman de rehenes a los que trabajan".
Desde el piso del estudio, se ironiza sobre la ausencia de figuras políticas como Alberto Fernández, quien supuestamente hace compras en el supermercado, mientras se alude al gobierno anterior como uno de los peores por no haber enfrentado paros efectivos. La discusión destaca cómo los sindicalistas miran para otro lado ante logros ficticios como paritarias funcionales o baja de desempleo bajo ese mandato.