La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, admitió la existencia de conversaciones para facilitar un acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, aunque aclaró que el éxito depende de la voluntad de ambos gobiernos y de las condiciones de autodeterminación establecidas por La Habana.
A pesar de haber detenido temporalmente los envíos de combustible a la isla, México mantiene un compromiso firme de asistencia humanitaria. La semana pasada, dos buques mexicanos arribaron a La Habana con más de 814 toneladas de víveres y ayuda humanitaria.
Sheinbaum enfatizó que su administración continuará con estos apoyos y llamó a otros estados a sumarse a las iniciativas de solidaridad para aliviar la situación del pueblo cubano, en medio de las tensiones regionales.