En Los Ángeles, el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, testifica por primera vez en un juzgado en el marco de un juicio contra redes sociales por la adicción de los jóvenes. La demanda, presentada por una joven de 20 años que alega ansiedad y pensamientos suicidas debido a su uso excesivo de plataformas como Instagram y YouTube desde los seis años, se utiliza como caso piloto entre más de 1.500 denuncias similares.
La joven, cuya identidad se mantiene en reserva, reportó hasta 16 horas diarias de uso a pesar de la oposición de su madre, lo que derivó en graves problemas mentales. El juicio también involucra al propietario de Google por YouTube, y podría resultar en multas millonarias y cambios en el diseño de las plataformas si la demandante gana, estableciendo un precedente para regulaciones más estrictas.
Desde 2024, ciudades como Nueva York y Los Ángeles han intensificado la lucha contra la adicción a redes sociales, declarándolas enemigas de la salud pública y restringiendo su uso en menores. Meta defiende que sus políticas protegen a usuarios menores de 18 años, reforzando privacidad y algoritmos para reducir la adicción, en un contexto donde no existe una ley federal integral en EE.UU.
Corresponsal Mamen Sala reporta que familias afectadas viajan a Los Ángeles para seguir el testimonio, comparando la estrategia legal con las demandas contra tabacaleras en los 90. En Nuevo México, otra demanda acusa a las redes de fomentar depredadores sexuales al exponer contenido sexual a jóvenes, ampliando el alcance de estas batallas judiciales.