María Fernanda Callejón y Ricardo Diotto han firmado un acuerdo privado y confidencial que resuelve la venta de la casa familiar en zona norte, adquirida con un crédito UVA a 30 años que se endeudó por intereses acumulados. La propiedad, con pileta y parque, se vendió para cubrir la deuda, dejando poco o nada de efectivo para las partes, en medio de disputas por cuotas no pagadas y manutención de su hija Giovanna.
La familia se mudó hace tiempo a Capital Federal para facilitar el trabajo de Fernanda en la ciudad y las funciones de Giovanna en la obra Papá por Siempre en el Teatro Liceo. A pesar de los esfuerzos por mantener la casa para preservar los vínculos de la niña con su escuela y amigos, la deuda creciente y la distancia complicaron la situación, con reclamos mutuos sobre pagos de cuotas y alimentos.
El acuerdo trae paz no solo como expareja sino en temas de vivienda y manutención, donde Diotto buscaba mantener el nivel de vida de la menor sin quitarle calidad, aunque Fernanda luchó por el domicilio original. La venta de muebles era solo una pieza del rompecabezas, y ahora resuelven la nueva vivienda alquilada, con 50/50 según la ley.
Panelistas destacan que Fernanda siempre priorizó laburar para necesidades económicas, y el padre advertía sobre la inestabilidad si no vendían, culminando en este desenlace que afecta principalmente a la hija, pero con un cierre pacífico firmado.