El Congreso peruano elige a María Balcázar de 83 años como nueva presidenta interina, cargo que asume en medio de polémicas por sus posturas pro-matrimonio de menores y comentarios sobre sexo temprano en niñas, generando debates sobre su fortalecimiento de la mujer.
Balcázar sale a desmentir intenciones de indultar al ex presidente Pedro Castillo, destituido previamente, y declara que su objetivo es conducir el país hacia elecciones transparentes y beneficiosas para los peruanos.
La interinidad de Balcázar se presenta con interrogantes sobre su duración, en un contexto de inestabilidad política peruana marcada por destituciones recientes y discusiones sobre el futuro democrático del país.