En este día de paro general que afecta a Córdoba con interrupciones en colectivos y vuelos aéreos, los manifestantes han salido masivamente a las calles para rechazar la reforma laboral. Sofía Pérez reporta en vivo desde el lugar, destacando la presencia de trabajadores, jubilados y jóvenes que protestan contra las políticas del gobierno que consideran un daño terrible a la clase trabajadora.
Los entrevistados expresan su furia por los despidos masivos, fábricas cerradas y la crisis económica impulsada por el presidente. "¿Cómo vamos a avanzar así? No se puede. Hay familia, cuántos despedidos, fábricas cerradas", dice una manifestante, exigiendo a los diputados que se pongan en el lugar de los trabajadores y no olviden sus orígenes humildes. Otro grupo de jóvenes denuncia que la reforma conculca derechos laborales con ideas neoliberales, llamando a frenar su aprobación antes de que sea tarde.
Jubilados se suman al apoyo, preocupados por el futuro de sus hijos y nietos. "Ellos son los que van a sufrir este desastre", afirma un pasivo, criticando el ajuste tremendo y calificando las acciones del gobierno como algo sin nombre, peor que en épocas pasadas. Delegados gremiales del municipio cordobés resaltan la vulneración de derechos y el desempleo que genera el gobierno, con un puesto de trabajo perdido cada cuatro horas, enfatizando la necesidad de estar en las calles.
Otros participantes hablan de la dirigencia política que convierte al país en escombro, confiando en que el pueblo consciente revertirá la situación. "Esta es una reforma antiobrera y anticonstitucional", advierten, insistiendo en que solo una economía floreciente con pymes resurgiendo dará trabajo real, no las medidas del presidente. Todos llaman a los diputados a ser éticos y respetar la Constitución, defendiendo la causa justa en la calle contra el miedo y la incertidumbre.