Un trabajador despedido de FATE comparte su angustia personal, revelando que es el sostén de familia con un hijo discapacitado de 20 años, y advierte que sin su empleo quedaría en la calle. Critica la reforma laboral como "mentirosa" que precariza aún más a los trabajadores de la salud, muchos ya monotributados, y menciona la ley de emergencia en discapacidad no cumplida. Explica que la situación lo obliga a protestar en la calle junto a compañeros, destacando ilegalidades que los lleva a manifestarse en Panamericana.
En actualización en vivo, los manifestantes comienzan a desconcentrar en el kilómetro 23 de Panamericana, bajando de la autopista tras la intervención de Gendarmería que liberó un carril. Unos 100 a 150 trabajadores de FATE, junto a agrupaciones como Polo Obrero, PTS y otros de izquierda, planean regresar a la planta en San Fernando y luego movilizarse al Congreso para presionar durante la sesión especial de reforma laboral a las 14 horas.
El cierre de FATE, ocurrido un día antes del debate, es visto como oportunista por el gobierno, que acusa al empresario Javier Madanes Quintanilla de beneficiarse de gobiernos anteriores y cerrar pese a subsidios. El empresario, en una nota de podcast, justificó cierres por condiciones económicas, habiendo aportado a campañas de Macri y Fernández, pero priorizando su negocio.
La protesta resalta la gravedad de los despidos masivos en FATE, con trabajadores quedando sin empleo en contexto de reforma que precariza, y se suman a otras movilizaciones contra el proyecto que ya tiene media sanción en Senado pero enfrenta oposición por artículos como la eliminación de licencias por enfermedad.