En San Fernando, Virreyes, una marcha de sectores de izquierda y militantes se movilizó por la calle Blanco Encalada hacia el Ramal Tigre de la Panamericana, con la intención de cortar el tránsito en solidaridad con los trabajadores de la fábrica FATE, amenazada de cierre definitivo. Reportero en vivo describió el grupo rodeado por policía provincial, con al menos 3 o 4 camionetas y 10 a 12 motos de apoyo, mientras avanzaban con banderas de diversos frentes. La manifestación afectaba a vecinos de San Fernando y San Isidro, especialmente en zonas de paradas de colectivos que se convertían en puntos de encuentro durante el paro general.
Los manifestantes, organizados con antiparras, tapabocas y máscaras antigás, cortaron completamente el tránsito en la calle Uruguay al 5100, pidiendo la reincorporación de los trabajadores de FATE en medio de una conciliación obligatoria y una orden de desalojo judicial. En la fábrica, 100 personas, incluyendo al titular del gremio Gremio del Sud Alejandro Crespo, pasaron la noche adentro, notificados de un posible desalojo diurno, mientras la empresa prometió pagar indemnizaciones a 920 trabajadores pero no reabrió las puertas ni permitió el trabajo, pese a la conciliación.
El conflicto de FATE, emblemático en el paro general, involucra el cierre de la planta de neumáticos, dejando casi mil trabajadores en la calle, con intervención gubernamental. El gobierno, molesto con el titular Madanes Quintanilla, espera retrotraer la situación durante 15 días de conciliación, pero la empresa ratificó el cierre, depositó fondos para indemnizaciones y rechazó reabrir, argumentando intransigencia gremial, producción al 30% y competencia china barata. Javier Milei criticó a defensores de empresas como corruptos, destacando perjuicios a Aluar y Techint por aranceles estadounidenses.
La marcha se sumó con trabajadores de FATE al frente, junto a docentes de Tetera y otros sectores, avanzando hacia el ramal Tigre. En minutos, coparon la Panamericana a la altura de Uruguay, cortando el tránsito sentido capital con encapuchados y banderas, mientras Gendarmería y infantería con escudos y cascos se desplegaron para contenerlos. El tránsito fluía inicialmente pero se sobrecargó, con líneas de colectivos como la 60 operando mínimamente.