Alex Caniza reporta tensión en Acceso Tigre, Panamericana a la altura de Uruguay, donde agrupaciones sociales cortan la autopista en apoyo a los compañeros de la fábrica FATE, cuyo cierre genera indignación. Los manifestantes, unos 300, bloquearon todos los carriles inicialmente, pero tras negociar con Gendarmería, liberan uno para sentido a Capital, permitiendo un flujo parcial mientras esperan la llegada de trabajadores de FATE desde la planta en San Fernando.
El corte se da en un punto neurálgico, frontera entre San Isidro y San Fernando, para visibilizar el reclamo por el cierre de FATE, donde la conciliación obligatoria dictada por el gobierno obliga a pagar sueldos por 20 días a los empleados, aunque la decisión de cierre ya está tomada. "La única manera que tenemos de visibilizar y protestar es esta", declara un manifestante a un efectivo de Gendarmería, quien responde "Hagan lo que tengan que hacer", revelando una mano blanda en la represión comparada con gestiones anteriores.
Críticas arrecian contra la actual gestión de seguridad, acusada de permitir cortes en vías clave como Panamericana, a diferencia de la firmeza de Patricia Bullrich en el pasado, quien no toleraba interrupciones en rutas nacionales. Gendarmería, con solo 47 efectivos, necesita orden judicial para desalojar una vez instalados los manifestantes, iniciando negociaciones para liberar carriles de a poco y desactivar el conflicto en un día de paro masivo.
El incidente incluye confusión inicial: Gendarmería esperaba en un puente paralelo pero no pudo frenar el avance por Uruguay, permitiendo que los cortes se instalen en el troncal principal. Mientras un grupo marcha al Congreso, este núcleo se mantiene en el corte, con tensiones pero sin enfrentamientos violentos, destacando la legitimidad del reclamo obrero en medio del caos vial.
La cobertura en vivo muestra autos pasando por el carril liberado, pero advierte a conductores de zona norte: la situación evoluciona con posibles desalojos pendientes, en un contexto donde el gobierno enfrenta presiones por el paro y cierres fabriles como FATE.