El panel sigue discutiendo con furia el cierre de la fábrica de FATE por Javier Madanes Quintanilla, el empresario millonario que acumuló 590 millones de dólares gracias al proteccionismo peronista y ahora tira a 920 trabajadores por la ventana culpando al gobierno de Milei. Se acusa a Quintanilla de oportunismo político, plantándose justo antes del debate de la reforma laboral en Diputados y el paro de la CGT, cuando FATE arrastra problemas desde 2019. El gobierno ve esto como extorsión, mientras la policía bonaerense confirma que no desalojará a los trabajadores esta noche, optando por negociaciones mañana para evitar confrontaciones.
En el estudio, Sergio Barrio, senador provincial, evoca la angustia de los años 2001, criticando la falta de una burguesía nacional con conciencia productiva en Argentina, a diferencia de Brasil. Se debate el abuso del proteccionismo que permitió fortunas como la de Quintanilla, pero ahora con la apertura a importaciones chinas, la fábrica cierra. El panel cuestiona si el gobierno de Milei es responsable o si los empresarios se acostumbraron a subsidios, con 25.000 empresas cerrando y 500 trabajadores diarios sin empleo, en un contexto de estanflación según el INDEC.
Desde la planta, Ramiro Fornataro entrevista a Rubén, un trabajador con 28 años de antigüedad, quien se enteró del cierre durante sus vacaciones por su hijo viendo TV. Como único sostén de familia con un hijo desempleado y esposa ama de casa, expresa angustia y decepción a sus 51 años, notando la bajada de producción desde hace meses pero sin imaginar el cierre total. Rubén culpa al gobierno de Milei por las exportaciones que arruinaron la industria nacional, enfatizando que solo quiere trabajar y mantener su fuente de ingresos.
Volviendo al panel, Bernie defiende que subjetivamente Milei mantiene apoyo popular pese al malestar económico, con inflación en 3 puntos este mes y resultados mixtos. Se critica que los empresarios argentinos carecen de conciencia nacional, ganando fortunas con proteccionismo peronista para ahora extorsionar, proponiendo un modelo intermedio como el de Trump, sin extremos ni liberalismo salvaje que fuerza reconversiones abruptas.